06
Dic
09

La Ola / Die Welle

Claro que todos repudiamos las formas de control de masas, pero la película “La Ola” parece dejar una misteriosa puerta abierta. Y sí, en ella se encuentran representados los tópicos negativos de los sistemas de control (enfrentamiento con el “otro”, represión, violencia), aunque en esta ocasión quedaran a un lado para ver qué hay detrás de esa puerta.

Afiche de la película

En el film las cosas suceden rápido, y esto tal ves le quita verosimilitud. Pero la encrucijada que presenta es inevitable y a eso vamos. Resumiendo: para atrapar la atención de sus alumnos un profesor lleva adelante un experimento que busca simular en el aula un régimen totalitario. Todo ese juego deriva con los (pocos) días en un pequeño pero escandaloso movimiento de masa (estudiantil) que poco a poco se sale de control hasta sobrepasar los muros de la clase. Así que su ideólogo decide ponerle fin. Para ello junta a los integrantes de “La Ola” y les propone (para sorpresa del espectador) la extensión de la revolución al resto de Alemania: “Lucharemos contra la injusticia, la pobreza, el hambre; nada nos detendrá”.

Los oleros eufóricos.

Además, entre el grupo, había un arrepentido: “Traigan al traidor” (lo suben al escenario) “¿Qué hacemos con él: lo matamos, lo colgamos, lo torturamos?”.

Consternación.

“Porque eso es lo que se hace en una dictadura, ¿quieren eso?”.

En fin, todos se dan cuenta de que el profesor no estaba incitando el crecimiento de “La Ola”, sino todo lo contrario: la estaba disolviendo mostrándoles el extremo al se había llegado.

Los alumnos se retiran estupefactos. Uno se suicida. FIN.

¿Sabor amargo no? Si la vio estará de acuerdo.

¿Qué pasa aquí? ¿A qué se quiere llegar? Pues bien. Lo raro de todo esto es que los adolescentes vuelven a un mundo individualista, de consumo y sin solidaridad, todas características que había sabido remediar “La Ola”. Y recordemos que las palabras de arenga del líder, antes de que todos se enteren de se trataba de una actuación, fueron para luchar por un mundo mejor, con lo cual todos estuvieron de acuerdo y gritaron “viva”. Pero luego, al segundo, todo se desmorona y la vida continúa.

¿Y si el movimiento continuaba?

No. No se defiende a los movimientos de masas. Simplemente se expone la situación. Así que quedan tres opciones: o la película falla en el planteo, o el dilema no tiene solución o los movimientos de masas no son tan malos.

Por supuesto que más de uno se habrá horrorizado ante la última.

Pero para amainar los ánimos imaginemos un movimiento de masa que lucha por combatir la pobreza, el hambre, la injusticia. ¿La cosa cambia no? Y sin movimiento de masa, desde el individualismo que reina en la actualidad, ¿se puede cambiar algo?

Parece ser que no. Las fuerzas quedan tan fragmentadas y los ideales tan dispersos y/o inexistentes que se vuelve imposible soñar con un mundo mejor. Al contrario, el cambio climático avanza, el hambre, la brecha entre ricos y pobres, la pobreza y la violencia también. Caramba ¿Como se resuelve esto?

21
Nov
09

Lo mejor del “Le monde” de noviembre

A veinte años de la caída del muro de Berlín. Una ocasión perdida

Por Ignacio Ramonet

El muro de Berlín hoy

El muro de Berlín hoy

El 9 de noviembre de 1989 caía el muro de Berlín. Veinte años después, mientras el capitalismo, a su vez, vacila bajo los golpes de una crisis sistémica, ¿qué balance se puede establecer de las dos décadas que acaban de transcurrir? ¿Por qué otros muros, igual de indignantes, no se han derribado?

Simbólicamente, el hundimiento del muro de Berlín marca la conclusión de la guerra fría así como el fin -aunque la Unión Soviética no se disolvería hasta diciembre de 1991- del comunismo autoritario de Estado en Europa. Pero no el fin de la aspiración de millones de pobres a vivir dignamente en un mundo más justo e igualitario.

El muro de Berlín se hunde debido, por lo menos, a tres hechos capitales ocurridos durante la década de 1980:

1/ las huelgas de agosto de 1980 en Polonia, que ponen en evidencia una contradicción fundamental: la clase trabajadora se opone a un presunto “Estado obrero” y al supuesto “Partido de la clase obrera”. La teoría oficial sobre la que se basaba el comunismo de Estado se viene abajo;

2/ en Moscú, en marzo de 1985, Mijaíl Gorbachov es elegido secretario general del Partido Comunista de la URSS. Lanza la “perestroika” y la “glásnost”, y activa, con las precauciones de un artificiero, la reforma del comunismo soviético;

3/ durante la primavera de 1989, en Pekín, en vísperas de una visita de Mijaíl Gorbachov, miles de manifestantes reclaman reformas similares a las que se llevan a cabo en la URSS. El Gobierno chino hace intervenir al Ejército. Resultado: cientos de muertos y condena internacional del régimen de Pekín.

Cuando, en el otoño de 1989, ciudadanos de Alemania del Este se echan a la calle para exigir reformas democráticas, las autoridades dudan en disparar o no sobre las multitudes. Moscú anuncia que sus tropas estacionadas en Europa del Este no participarán en ninguna represión. La intensidad de las manifestaciones se multiplica. La suerte está echada. El muro de Berlín cae. En unos meses, uno tras otro, los regímenes comunistas de Europa son barridos. Incluidos los de Yugoslavia y Albania.

Constatación importante: el sistema se desploma por descomposición interna, y no a causa de una ofensiva del capitalismo que lo habría derrotado. En esos años, Estados Unidos se halla en grave recesión tras el “lunes negro” de Wall Street acaecido dos años antes (el Dow Jones había caído, el 19 de octubre de 1987, un 23%). Pero la interpretación que se dará es que, en el enfrentamiento que opone, desde el siglo XIX, el comunismo al capitalismo, éste se ha impuesto. Por KO. De ahí una suerte de ebriedad intelectual que hará creer a algunos en el “fin de la historia”.

Error fatal. Al perder a su “mejor enemigo” -el que, mediante una relación de fuerzas constante, le obligaba a autorregularse y a moderar sus pulsiones-, el capitalismo se dejará arrastrar por sus peores instintos. Olvidando la promesa de hacer que el mundo se beneficie de los “dividendos de la paz”, Washington impone en todas partes, a marchas forzadas, lo que cree ser la idea triunfal: la globalización económica. Es decir, la extensión al conjunto del planeta de los principios ultraliberales: financiarización de la economía, desprecio por el medio ambiente, privatizaciones, liquidación de los servicios públicos, precarización del trabajo, marginación de los sindicatos, brutal competencia entre los asalariados del mundo, deslocalizaciones, etc. En resumen, una vuelta al capitalismo salvaje. El multimillonario estadounidense Warren Buffet proclama: “Hay una lucha de clases, por supuesto, pero es mi clase, la clase de los ricos, la que dirige la lucha. Y nosotros ganamos” [1].

En el plano militar, Washington despliega su hiperpotencia: invasión de Panamá, guerra del Golfo, ampliación de la OTAN, guerra de Kosovo, marginación de la ONU… Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, George W. Bush y sus “halcones” deciden castigar y conquistar Afganistán e Irak. Reducen la ayuda a los países pobres del Sur y lanzan una cruzada contra el “terrorismo internacional” utilizando todos los medios, incluidos los menos nobles: vigilancia generalizada, tortura, “desapariciones”, prisiones secretas, penales ilegales como el de Guantánamo… Creen en un mundo unipolar, dirigido por unos Estados Unidos hegemónicos, seguros de sí mismos y dominadores.

El balance será desastroso: ninguna victoria militar real, una inmensa derrota moral y una gran destrucción ecológica. Sin que los principales peligros hayan sido eliminados. La amenaza terrorista no ha desparecido, la piratería marítima se agrava, Corea del Norte se ha dotado de armas nucleares, Irán podría hacerlo… Oriente Próximo sigue siendo un polvorín…

El mundo ha pasado a ser multipolar. Varios grandes países -Brasil, Rusia, la India, China, Sudáfrica- forjan alianzas al margen de las potencias tradicionales. En Suramérica, Bolivia, Ecuador y Venezuela exploran nuevas vías del socialismo. Hasta el recurso al G-20 con motivo de la crisis económica global confirma que los países ricos del Norte no pueden solventar en solitario los principales problemas mundiales.

La oportunidad histórica que constituía la caída del muro de Berlín se ha desperdiciado. El mundo de hoy no es mejor. La crisis climática hace pender sobre la humanidad un peligro mortal. Y la suma de las cuatro crisis actuales -alimentaria, energética, ecológica y económica- da miedo. Las desigualdades han aumentado. La muralla del dinero es más imponente que nunca: la fortuna de las quinientas personas más ricas es superior a la de los quinientos millones más pobres… El muro que separa el Norte y el Sur permanece intacto: la malnutrición, la pobreza, el analfabetismo y la situación sanitaria incluso se han deteriorado, particularmente en África. Por no hablar del muro tecnológico.

Además, se han levantado nuevos muros: como el edificado por Israel contra los palestinos; o el de Estados Unidos contra los emigrantes latinoamericanos; o los de Europa contra los africanos… ¿Cuándo decidiremos destruir de una vez para siempre todos esos muros de la vergüenza?


[1] The New York Times , 26 de noviembre de 2006.

 

16
Nov
09

Una chica que no traiciona por treinta lucas (o el tema más bello de Sabina) y filosofía popular de alto vuelo: El equilibrio del mundo (Zambayonny)

Jimena tuvo un sueño el martes que viene,
rodando por peldaños de caracol,
aterrizó en un laberinto de andenes
diciendo adiós a los trenes
que pierdo yo.

Jimena tiene un master en desengaños,
Jimena es una mina antipersonal,
se acuerda de quererme cada dos años
mientras yo me las apaño
para olvidar.

Jimena no traiciona por treinta lucas
y en vez de silicona bajo el jersey,
cuida un jardín con dos terrones de azúcar
y un bis a bis de Chabuca
con J.J.Cale.

Rosa de Lima, prima lejana,
lengua de gato, bicarbonato de porcelana,
dolor de muelas, pan de centeno,
hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos.
Ropa de abrigo, ven, ven, vente conmigo.

Jimena no deshoja las margaritas
por miedo a que le digan que sí,
cuando se le atragantan mis nochecitas
le canta las mañanitas
del rey David.

Los dioses que me quitan los pies del suelo
planchan su camisita y su canesú,
su nikon, su abanico de terciopelo,
su bolsa de caramelos,
y su rithm and blues.

Horizontal seis letras nombre de dama,
maldito crucigrama, maldito Bryce,
se mueren los botones de mis pijamas
desde que nadie me llama
supay, supay.

Porque no puedo, porque no puedo ni hablar
Soy un torero con menos huevos que un flan
Cuando preguntan por vos, cuando te nombra otra voz
Cuando te veo pasar, cuando te vuelvo a pensar
Cuando te sueño de frente y se siente a la muerte gritar

Vos sos la vida, yo soy la muerte de una golondrina
Vos sos la ruta, yo soy una garita con dos putas sin dormir

Vos sos la risa, yo soy un pelotudo en la cornisa
Vos sos el cielo, yo soy un barrilete al que soltaron el piolin

Porque no puedo, porque no puedo ni hablar
Soy un cangrejo puto, viejo y para atrás
Cuando llamas porque sí y te empezas a reír
Contando cosas nomas te me invitas a cenar
mi corazon se me sale de putas para festejar

Vos sos la playa, yo soy el gordo que perdio la malla
Vos sos la tierra, yo soy como un avion que se hace mierda contra vos

Vos sos el agua, yo soy un salamin en el desierto
Vos sos el centro, yo la villa miseria mas al sur que se inundo

Porque no puedo, no puedo ni contestar
Soy un sojero que no aprendio a cosechar
Me pruebo ropa al reves
Soy Julia Roberts en Mujer Bonita
pero por menos guita

Vos sos la gloria, yo soy un club que entro en convocatoria
Vos sos el brillo, yo soy el calzoncillo agujereado de una violacion

Vos sos la fama, yo soy una promesa fracasada
Vos sos vanguardia, yo soy la taquicardia en una guardia de Morón

Porque no puedo, porque no puedo escribir
Soy como Piero cuando volvio de Madrid
Cuando te veo cruzar las piernas de la ciudad
En ese escote perdí lo que quedaba de mi
La redondez de la tierra esta en guerra contra tu perfil

Vos sos progreso, yo soy un coche viejo en la banquina
Vos sos florida, yo soy un empedrado que termina en un zanjon

Vos sos el eje, yo soy la primer mina que se deje
Vos sos el alma, yo soy una guirnalda de un festejo que paso

Porque no puedo, no puedo hacerme rogar
Soy como Walker haciendo dedo en Bagdad
Yo se que te aprovechas porque te gusta pensar
que todo es parte de un plan que nunca puede fallar
El equilibrio del mundo depende de cada pavada

Vos sos victoria, yo soy el perro corre zanahorias
Vos sos el premio, yo la medalla puta de ese premio que tiras

Vos sos remedio, yo soy la concesion del cementerio
Vos sos belleza, yo soy una traviesa que jugó de centrojás.

Vos sos el rumbo, yo soy un vagabundo sin destino
Vos sos abrigo, y yo el mendigo que muere de frío en tu portal

Vos sos la gracia, yo soy la mueca de las eutanasias
Vos sos certeza, yo soy una promesa de borracho en navidad

10
Nov
09

Pablo Neruda, la NASA y los carteros, por A. F.

Sobre “El cartero de Neruda” de Antonio Skármeta y los discos de Carl Sagan

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Portada del libro "El cartero de Neruda"

“Quería mandarte algo más aparte de las palabras. Así que metí mi voz en esta jaula que canta. Una jaula que es un pájaro. Te la regalo. Pero también quiero pedirte algo, Mario, que sólo tú, puedes cumplir. Todos mis otros amigos o no sabrían qué hacer, o pensarían que soy un viejo chocho y ridículo. Quiero que vayas con esta grabadora paseando por isla Negra, y me grabes todos los sonidos y ruidos que vayas encontrando. Necesito desesperadamente aunque sea el fantasma de mi casa. Mi salud no anda bien. Me falta el mar. Me faltan los pájaros. Mándame los sonidos de mi casa. Entra hasta el jardín y deja sonar las campanas. Primero graba ese repicar delgado de las campanas pequeñas cuando las mueve el viento; y luego tira de la soga de la campana mayor, cinco, seis veces. ¡Campana, mi campana! No hay nada que suene tanto como la palabra campana, si la colgamos de un campanario junto al mar. Y ándate hasta las rocas, y grábame la reventazón de las olas. Y si oyes gaviotas, grábalas. Y si oyes el silencio de las estrellas siderales, grábalo. París es hermoso, pero es un traje que me queda demasiado grande. Además, aquí es invierno, y el viento revuelve la nieve como un molino la harina. La nieve sube y sube, me trepa por la piel. Me hace un triste rey con su túnica blanca. Ya llega a mi boca, ya me tapa los labios, ya no me salen las palabras”.

Así le pedía, “desesperadamente”, Pablo Neruda a su amigo Mario Jiménez que grabara los sonidos del mar, de las olas, de las gaviotas, “el silencio de las estrellas siderales” y, aunque sea como un fantasma, su casa, su jardín, el sonar de las campanas. Y Mario, como buen cartero, cumplía a la perfección con el pedido del poeta. Esto es lo que le enviaría:

- “Uno, el viento en el campanario de isla Negra. (Sigue aproximadamente un minuto de viento sobre el campanario de isla Negra).

- Dos, yo tocando la campana grande del campanario en isla Negra (Siguen siete golpes de campana).

- Tres, las olas en el roquerío de isla Negra (Se trata de un montaje con fuertes golpes del mar sobre los arrecifes, captado probablemente en un día de tempestad).

- Cuatro, canto de las gaviotas (Dos minutos de curioso efecto estereofónico, en que al parecer quien grababa se acercaba sigilosamente hacia gaviotas acampadas y procedía a espantarlas para que volaran, de tal modo que no sólo se perciben sus graznidos, sino también un múltiple aleteo de sincopada belleza. Entre medio, a la altura del segundo cuarenta y cinco de la toma se escucha la voz de Mario Jiménez gritando «Chillen, concha e su madre»).

- Cinco, la colmena de abejas (Casi tres minutos de zumbidos, en un peligroso primer plano con fondo de ladridos de perros y canto de aves difíciles de identificar).

- Seis, retirada del mar (Un momento antológico de la grabación en que al parecer el micrófono sigue muy cerca la marejada en su bullente arrastre sobre la arena, hasta que las aguas se funden con el nuevo oleaje. Puede tratarse de una toma en la cual Jiménez corre junto al agua succionada e ingresa en el mar para lograr la preciosa fusión).

- Y siete (frase entonada con evidente suspenso, seguida de pausa): don Pablo Neftalí Jiménez González (Siguen unos diez minutos de estridente llanto de recién nacido)”.

¡Buen trabajo Mario!

Mientras Neruda estaba en isla Negra, en Chile, el cartero era el puente entre el mundo público (el de sus admiradores) y el privado. Luego, cuando el poeta se convertirte en Embajador del gobierno de Salvador Allende en París, Mario fue la conexión vital entre la realidad pública y el fantasma de lo privado que permanecía en las costas del pacífico, alejado al otro lado del océano, pero latente, vivo aún en ese recuerdo casi palpable, encarnado en las en las entrañas.

Carl Sagan

Carl Sagan

Hay otra historia, la de otro cartero, al que le encargaron una misión similar: grabar sonidos y enviar un mensaje. Ese hombre era Carl Sagan.

Sagan fue uno de los más importantes divulgadores científicos. Temas como el efecto invernadero, el agujero de la capa de ozono y las misiones a Marte son bien conocidos por su serie televisiva Cosmos, de 1980, que se convirtió en la más vista en la historia de la televisión pública de Estados Unidos. Carl Sagan explicaba su afán divulgador de forma muy romántica: “Después de todo, cuando estás enamorado, quieres contárselo a todo el mundo. Por eso, la idea de que los científicos no hablen al público de la ciencia me parece aberrante”.

Pero el tema es que, en 1977, la NASA había encargado a Carl Sagan enviar un mensaje a bordo de las naves Voyager 1 y 2. El objetivo: que otra civilización lo encuentre.

Para ello se grabó un disco titulado “Sonidos de la Tierra”, en el que Sagan y sus colaboradores seleccionaron una gran variedad de sonidos de nuestro mundo: olas, vientos, truenos, terremotos, la erupción de un volcán, lluvia; pájaros, elefantes, perros, ranas, ballenas; risas humanas, un beso, latidos de un corazón, el llanto de un bebe; una locomotora, un telégrafo, motores de un tractor, un camión, un automóvil y el sonido de un avión a reacción. Agregaron 95 minutos de música de diferentes tiempos y culturas: el Segundo Concierto de Brandenburgo de Johann S. Bach, el final de la primavera de Igor Stravinsky, el primer movimiento de la quinta sinfonía y un fragmento del Cuarteto para Cuerdas numero 13 de Ludwig Van Beethoven; segmentos de “La Flauta Mágica” de Wolfgang A. Mozart, partes de canciones navajas, peruanas, búlgaras, chinas, mejicanas y un solo de trompeta de Louis Armstrong.

“Los discos de la Voyager -explicaba Sagan- están destinados a ser las obras del hombre que mas tiempo habrán de durar. Van a sobrevivir, prácticamente sin cambios, durante cientos de millones de años en el espacio. Cuando los movimientos tectónicos hayan reacomodado los continentes, cuando estos hayan hundido y vuelto a resurgir de otras formas, cuando el hombre haya evolucionado y se haya transformado en otra clase de organismo, estas placas seguirán existiendo”.

Más allá de las dimensiones, ambos proyectos son ambiciosos. Mario Jiménez hizo lo posible por cumplir el pedido del poeta: capturar los sonidos que flotaban en isla Negra, esencia de la existencia de Neruda. Carl Sagan, por su parte, intentó plasmar la esencia de la existencia humana y arrojarla como botella al infinito, a las profundidades tenebrosas e insondables del universo; es aún, allá arriba, un grito desesperado, una ilusión que ruega por quebrar la soledad humana, la angustia de lo único; es, claro está, una carta.

16
Sep
09

Lo mejor del “Le monde diplomatique” de Septiembre

La dictadura de los lobbies (recorte)

Por Serge Halimi

¿Podemos creer en un cambio?

¿Podemos creer en un cambio?

El proyecto defendido por Obama incluía en un principio dos avances reales. Por una parte, preveía hacer obligatoria la cobertura de salud para los 46 millones de estadounidenses que no están cubiertos subvencionando a los más pobres. Por otra parte, proyectaba la creación de un sistema público de seguros capaz de ofrecer tarifas menos prohibitivas que las de los trusts privados [1]. En efecto, estos últimos consagran sumas enormes a la investigación de las argucias jurídicas que les permitirán no pagar los cuidados de sus asegurados apenas éstos se enferman. Ahora bien, ¿por qué se alarma la derecha? “Si nace una ‘opción pública’ –fulmina el gobernador republicano de Luisiana–, ésta impondrá a las aseguradoras privadas una competencia desleal que las llevará a la quiebra” [2]. Otras quiebras, más desgarradoras, deberían haber llamado su atención. Particularmente, en Luisiana, uno de los estados más pobres del país.

La política estadounidense está a tal punto gangrenada por el poder del dinero de los lobbies industriales y financieros que sólo las reducciones de impuestos pasan sin dificultad la barrera del Congreso. Imponer cualquier cosa a los bancos, a las compañías de seguros, a la industria farmaceútica se convierte en un desafío…


[1] En 15 de los 50 estados que forman el país, más de la mitad del “mercado” está en manos de una sola compañía privada. Véase “The Tight of Health Insurers”; Business Week, Nueva Cork, 3-8-09

[2] Bobby Jindall, “How to Make Helth-Care Reform Bipartisan?”, The Wall Street Journal, Nueva Cork, 22-7-09

Una advertencia llamada Honduras (recorte)

Por Maurice Lemoine

República bananera

República bananera

Un ejército de trabajadores pobres, machete en mano; gigantescas plantaciones; vías férreas que desembocan en tres puertos –Cortés, Tela, La Ceiba– desde donde las bananas, principal riqueza de Honduras, se embarcan hacia el extranjero. Febrero de 1974: la compañía estadounidense Standard Fruit despide a setecientos trabajadores en represalia por la creación de un impuesto a la exportación de 1 dólar por caja de 40 libras. Abril: el impuesto se reduce a 50 centavos, y luego a 25 centavos. 22 de abril de 1975: el jefe de Estado, el general Oswaldo López Arellano, es destituido; había recibido 1.250.000 dólares de otra multinacional, la United Brands –nueva denominación de la tristemente célebre United Fruit [1]–, a cambio de reducir el impuesto.

Otros tiempos. ¿Otras costumbres? En diciembre de 2008, el presidente Manuel Zelaya aumenta el salario mínimo de 126 euros a 202 euros. Conmoción en el seno del directorio de la empresa Chiquita, ¡ex United Brands! La compañía, que produce alrededor de 8 millones de cajas de ananás y 22 millones de cajas de bananas por año, moviliza sus conexiones en Washington, a través de Covington and Burling –un poderoso estudio jurídico que asesora a multinacionales [2]– y hace causa común con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), también muy descontento.
En octubre de 2006, cuenta Rafael Murillo Selva, asesor de Zelaya y actual embajador de Honduras en Ecuador, ya se había producido un primer enfrentamiento. A través de un llamado a licitación, el poder cuestionó entonces el monopolio que ejercían las compañías Chevron, Exxon Mobil, Shell y la empresa local Dippsa en la venta y distribución de combustibles. “Acostumbradas a que nadie intervenga en sus privilegios, las transnacionales declararon que ‘con esta licitación, se habían modificado las reglas de juego’. Una alianza formada por un sector de la patronal hondureña, la Corte Suprema de Justicia y el embajador de Estados Unidos, Charles Ford, logró en parte que esta iniciativa, que respetaba las reglas del libre mercado, no alcanzara sus objetivos”. Razón por la cual Zelaya se volcó posteriormente a Caracas y se sumó al acuerdo Petrocaribe, que permitió desde entonces a su país recibir petróleo venezolano en condiciones financieras ventajosas.

Lo que es intolerable para “la banana” o “el petróleo” también lo es en materia de salud. Cuando Tegucigalpa firmó con el gobierno cubano un acuerdo para la provisión de medicamentos genéricos a muy bajo costo, las empresas importadoras hondureñas y las multinacionales del sector se unieron al frente de protesta. Es sabido, precisa Murillo, que la empresa local más importante, Laboratorios Finlay, “pertenece a la familia Canahuati Larach, propietaria de dos grandes diarios de circulación nacional, El Heraldo y La Prensa”.

Queda claro: contrariamente a lo que adujo el presidente usurpador Roberto Micheletti, el derrocamiento de Zelaya y su expulsión manu militari a Costa Rica, el 28 de junio, nada tienen que ver con el intento de organizar un referéndum ilegal que permitiera su reelección en noviembre próximo. La consulta, sin carácter vinculante, que pretendía organizar a partir de una posible convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente [3], se basaba en la Ley de Participación Ciudadana del 27 de enero de 2006, cuyo artículo 2 garantiza “los derechos de los ciudadanos a proponer y decidir sobre asuntos públicos”.

Los que operan en las sombras

Desde entonces, no obstante la condena unánime de la “comunidad internacional”, la expulsión de Honduras de la Organización de Estados Americanos (OEA) y una resistencia popular que crece día a día en el mismo país, a pesar de la represión, Zelaya no pudo regresar a Honduras. Sus dos intentos –por avión, a Tegucigalpa, el 5 de julio, y a través de la frontera nicaragüense, el 25 del mismo mes– fracasaron. Desataron incluso las críticas del portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Robert Wood: “Esta iniciativa pone en peligro los esfuerzos de mediación que encabeza (el presidente costarricense Oscar) Arias”. La secretaria de Estado Hillary Clinton, por su parte, se dedicó esencialmente a solicitar al… presidente venezolano Hugo Chávez que no interviniera en los asuntos de Honduras.

Obama or not Obama? Ésa no es la cuestión. Se puede muy bien ocupar el Salón Oval sin controlar totalmente las dependencias, menos aun la propia tropa. Esta crisis pone en evidencia no sólo las diferencias entre republicanos y demócratas, sino también entre los propios demócratas. Barack Obama asumió inicialmente una posición clara en favor de Zelaya. Pero fue la iniciativa de Hillary Clinton, desde la OEA, donde sesionan varios gobiernos firmemente anclados en la izquierda, la que trasladó el manejo de la crisis al silencioso despacho de Arias. De las negociaciones llevadas a cabo por este último surgirá una propuesta que tendrá la ventaja de alinearse con la condena general al golpe de Estado, haciendo que Zelaya sólo regrese a la presidencia, en el marco de un gobierno de reconciliación nacional, con prerrogativas limitadas.


[1] Creada en 1899, la compañía bananera estadounidense United Fruit es símbolo de explotación colonial en América Central. Participó directamente en el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz, en 1954, en Guatemala.

[2] Eric Holder, actual secretario de Justicia de Estados Unidos, copresidente de la campaña de Barack Obama y ex fiscal general adjunto bajo la administración de William Clinton, trabajó, desde 2001 y hasta recientemente, en este estudio. Era el abogado de Chiquita cuando, en 2007, ésta fue condenada a pagar 25 millones de dólares de multa, en Estados Unidos, por sus lazos con los paramilitares en Colombia. Véase Nikolas Kozloff, “From Arbenz to Zelaya: Chiquita in Latin America”, Counterpunch, 17/19-7-09.

[3] Véanse “Golpe de Estado”, Le Monde diplomatique, ed. Cono Sur, agosto de 2009, y “Retour des ‘gorilles’ au Honduras”, www.monde-diplomatique.fr/carnet/2009-07-01-Honduras

Mafias farmacéuticas (recorte)

Por Ignacio Ramonet

Sana sana...

Sana sana...

Muy pocos medios lo han comentado. La opinión pública no ha sido alertada. Y sin embargo, las preocupantes conclusiones del Informe final [1] publicado por la Comisión Europea el pasado 8 de julio sobre los abusos en materia de competencia en el sector farmacéutico merecen ser conocidas por los ciudadanos y ampliamente difundidas.

¿Qué dice ese informe? En síntesis: que, en el comercio de medicamentos, la competencia no está funcionando, y que los grandes grupos farmacéuticos recurren a toda suerte de juegos sucios para impedir la llegada al mercado de medicinas más eficaces y sobre todo para descalificar a los medicamentos genéricos, mucho más baratos. Consecuencia: el retraso del acceso del consumidor a los genéricos se traduce en importantes pérdidas económicas no sólo para los propios pacientes, sino para la Seguridad Social a cargo del Estado (o sea de los contribuyentes). Ésto, además, ofrece argumentos a los defensores de la privatización de los Sistemas Públicos de Salud, acusados de ser fosos de déficits en el presupuesto de los Estados.

El mercado mundial de los medicamentos representa unos 700.000 millones de euros[2], y una docena de empresas gigantes, entre ellas las llamadas “Big Pharma” (Bayer, GlaxoSmithKline (GSK), Merck, Novartis, Pfizer, Roche, Sanofi-Aventis), controlan la mitad de ese mercado. Sus beneficios son superiores a los cosechados por los poderosos grupos del complejo militar-industrial. Por cada euro invertido en la fabricación de un medicamento de marca, los monopolios ganan un millar en el mercado[3]. Y tres de esas firmas, GSK, Novartis y Sanofi, se disponen a ganar miles de millones de euros más en los próximos meses gracias a las ventas masivas de la vacuna contra el virus A(H1N1) de la nueva gripe[4].

La ofensiva de los monopolios farmacéutico-industriales no tiene fronteras. También estarían implicados en el reciente golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras, país que importa todas sus medicinas, producidas fundamentalmente por las Big Pharma. Desde que Honduras ingresó en el ABPA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de América, ex ALBA), en agosto de 2008, Manuel Zelaya negociaba un acuerdo comercial con La Habana para importar genéricos cubanos, con el propósito de reducir los gastos de funcionamiento de los hospitales públicos hondureños. Además, en la Cumbre del 24 de junio pasado, los Presidentes del ABPA se comprometieron a “revisar la doctrina sobre la propiedad industrial”, o sea la intangibilidad de las patentes en materia de medicamentos. Estos dos proyectos, que amenazaban directamente sus intereses, impulsaron a los grupos farmacéuticos transnacionales a apoyar con fuerza el movimiento golpista que derrocaría a Zelaya el 28 de junio último[5].

Por su lado, Barack Obama, que pretende reformar el actual sistema de salud de Estados Unidos que deja sin cobertura médica a 47 millones de ciudadanos, está afrontando las iras del complejo farmacéutico-industrial. Aquí, las sumas en juego son gigantescas (los gastos de salud representan el equivalente del 18% del PBI) y las controla un vigoroso lobby de intereses privados que reúne, además de las Big Pharma, a las grandes compañías de seguros y a todo el sector de las clínicas y de los hospitales privados. Ninguno de estos actores quiere perder sus opulentos privilegios. Por eso, apoyándose en los grandes medios más conservadores y en el Partido Republicano, están gastando decenas de millones de dólares en campañas de desinformación y de calumnias contra la necesaria reforma del sistema de salud.

Es una batalla crucial. Y sería dramático que las mafias farmacéuticas la ganasen. Porque redoblarían entonces los esfuerzos para atacar, en Europa y en el resto del mundo, el despliegue de los medicamentos genéricos y la esperanza en unos sistemas de salud menos costosos y más solidarios.


[1] http://ec.europa.eu/comm/competition/ sectors/pharmaceuticals/inquiry/index.html

[2] Intercontinental Marketing Services (IMS) Health, Norwalk (Estados Unidos), 19-3-09. En: www.imshealth.com

[3] Carlos Machado, “La mafia farmacéutica. Peor el remedio que la enfermedad”, 5-3-07. En: www.ecoportal.net/content/view/ full/67184

[4] Ignacio Ramonet, “Los culpables de la gripe porcina”, Le Monde diplomatique, ed. Cono Sur, Buenos Aires, junio de 2009.

[5] Observatorio Social Centroamericano, 29-6-09, www.lahaine.org/index.php?p=38979

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Una advertencia llamada Honduras (recorte)

por Maurice Lemoine

Un ejército de trabajadores pobres, machete en mano; gigantescas plantaciones; vías férreas que desembocan en tres puertos –Cortés, Tela, La Ceiba– desde donde las bananas, principal riqueza de Honduras, se embarcan hacia el extranjero. Febrero de 1974: la compañía estadounidense Standard Fruit despide a setecientos trabajadores en represalia por la creación de un impuesto a la exportación de 1 dólar por caja de 40 libras. Abril: el impuesto se reduce a 50 centavos, y luego a 25 centavos. 22 de abril de 1975: el jefe de Estado, el general Oswaldo López Arellano, es destituido; había recibido 1.250.000 dólares de otra multinacional, la United Brands –nueva denominación de la tristemente célebre United Fruit [1]–, a cambio de reducir el impuesto.

Otros tiempos. ¿Otras costumbres? En diciembre de 2008, el presidente Manuel Zelaya aumenta el salario mínimo de 126 euros a 202 euros. Conmoción en el seno del directorio de la empresa Chiquita, ¡ex United Brands! La compañía, que produce alrededor de 8 millones de cajas de ananás y 22 millones de cajas de bananas por año, moviliza sus conexiones en Washington, a través de Covington and Burling –un poderoso estudio jurídico que asesora a multinacionales [2]– y hace causa común con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), también muy descontento.
En octubre de 2006, cuenta Rafael Murillo Selva, asesor de Zelaya y actual embajador de Honduras en Ecuador, ya se había producido un primer enfrentamiento. A través de un llamado a licitación, el poder cuestionó entonces el monopolio que ejercían las compañías Chevron, Exxon Mobil, Shell y la empresa local Dippsa en la venta y distribución de combustibles. “Acostumbradas a que nadie intervenga en sus privilegios, las transnacionales declararon que ‘con esta licitación, se habían modificado las reglas de juego’. Una alianza formada por un sector de la patronal hondureña, la Corte Suprema de Justicia y el embajador de Estados Unidos, Charles Ford, logró en parte que esta iniciativa, que respetaba las reglas del libre mercado, no alcanzara sus objetivos”. Razón por la cual Zelaya se volcó posteriormente a Caracas y se sumó al acuerdo Petrocaribe, que permitió desde entonces a su país recibir petróleo venezolano en condiciones financieras ventajosas.

Lo que es intolerable para “la banana” o “el petróleo” también lo es en materia de salud. Cuando Tegucigalpa firmó con el gobierno cubano un acuerdo para la provisión de medicamentos genéricos a muy bajo costo, las empresas importadoras hondureñas y las multinacionales del sector se unieron al frente de protesta. Es sabido, precisa Murillo, que la empresa local más importante, Laboratorios Finlay, “pertenece a la familia Canahuati Larach, propietaria de dos grandes diarios de circulación nacional, El Heraldo y La Prensa”.

Queda claro: contrariamente a lo que adujo el presidente usurpador Roberto Micheletti, el derrocamiento de Zelaya y su expulsión manu militari a Costa Rica, el 28 de junio, nada tienen que ver con el intento de organizar un referéndum ilegal que permitiera su reelección en noviembre próximo. La consulta, sin carácter vinculante, que pretendía organizar a partir de una posible convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente [3], se basaba en la Ley de Participación Ciudadana del 27 de enero de 2006, cuyo artículo 2 garantiza “los derechos de los ciudadanos a proponer y decidir sobre asuntos públicos”.

Los que operan en las sombras

Desde entonces, no obstante la condena unánime de la “comunidad internacional”, la expulsión de Honduras de la Organización de Estados Americanos (OEA) y una resistencia popular que crece día a día en el mismo país, a pesar de la represión, Zelaya no pudo regresar a Honduras. Sus dos intentos –por avión, a Tegucigalpa, el 5 de julio, y a través de la frontera nicaragüense, el 25 del mismo mes– fracasaron. Desataron incluso las críticas del portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Robert Wood: “Esta iniciativa pone en peligro los esfuerzos de mediación que encabeza (el presidente costarricense Oscar) Arias”. La secretaria de Estado Hillary Clinton, por su parte, se dedicó esencialmente a solicitar al… presidente venezolano Hugo Chávez que no interviniera en los asuntos de Honduras.

Obama or not Obama? Ésa no es la cuestión. Se puede muy bien ocupar el Salón Oval sin controlar totalmente las dependencias, menos aun la propia tropa. Esta crisis pone en evidencia no sólo las diferencias entre republicanos y demócratas, sino también entre los propios demócratas. Barack Obama asumió inicialmente una posición clara en favor de Zelaya. Pero fue la iniciativa de Hillary Clinton, desde la OEA, donde sesionan varios gobiernos firmemente anclados en la izquierda, la que trasladó el manejo de la crisis al silencioso despacho de Arias. De las negociaciones llevadas a cabo por este último surgirá una propuesta que tendrá la ventaja de alinearse con la condena general al golpe de Estado, haciendo que Zelaya sólo regrese a la presidencia, en el marco de un gobierno de reconciliación nacional, con prerrogativas limitadas.


[1] Creada en 1899, la compañía bananera estadounidense United Fruit es símbolo de explotación colonial en América Central. Participó directamente en el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz, en 1954, en Guatemala.

[2] Eric Holder, actual secretario de Justicia de Estados Unidos, copresidente de la campaña de Barack Obama y ex fiscal general adjunto bajo la administración de William Clinton, trabajó, desde 2001 y hasta recientemente, en este estudio. Era el abogado de Chiquita cuando, en 2007, ésta fue condenada a pagar 25 millones de dólares de multa, en Estados Unidos, por sus lazos con los paramilitares en Colombia. Véase Nikolas Kozloff, “From Arbenz to Zelaya: Chiquita in Latin America”, Counterpunch, 17/19-7-09.

[3] Véanse “Golpe de Estado”, Le Monde diplomatique, ed. Cono Sur, agosto de 2009, y “Retour des ‘gorilles’ au Honduras”, www.monde-diplomatique.fr/carnet/2009-07-01-Honduras

13
Sep
09

Hermosa canción: Empty, de Ray Lamontagne

Letra:

She lifts her skirt up to her knees
Walks through the garden rows with
her bare feet, laughing
I never learned to count my blessings
I choose instead to dwell in my disasters

Walk on down the hill
Through the grass grown tall and brown
And still it’s hard somehow to let go of my pain
On past the busted back
Of that old and rusted Cadillac
That sinks into this field collecting rain

Will I always feel this way
So empty, so estranged

Of these cutthroat busted sunsets
These cold and damp white mornings I have grown weary
If through my cracked and dusty dimestore lips
I spoke these words out loud would no one hear me

Lay your blouse across the chair
Let fall the flowers from your hair
And kiss me with that country mouth so plain
Outside the rain is tapping on the leaves
To me it sounds like they’re applauding us
The quiet love we’ve made

Will I always feel this way
So empty, so estranged

Well I looked my demons in the eye
Laid bare my chest said do your best destroy me
See I’ve been to hell and back so many times
I must admit you kinda bore me

There’s a lot of things that can kill a man
There’s a lot of ways to die
Yes and some already dead who walk beside me
There’s a lot of things I don’t understand
Why so many people lie
Well it’s the hurt I hide that
fuels the fires inside me

15
Ago
09

Descarga >>> Angus and Julia Stone – A Book Like This (2008)

Portada del disco

Portada del disco

“A Book Like This” es el álbum debut de Angus & Julia Stone, dos hermanos de Newport, Australia.

El dúo trasmite con sencillez un folk delicadamente acústico y tiernas melodías. Las voces de los hermanos se complementan en perfecta armonía, otorgando gran frescura al disco, de principio a fin.

Coincidencias biológicas únicas, lanzadas al mundo para ser descubiertas.

Descargar:

http://www.mediafire.com/?1mikme9dcjl

07
Jul
09

El número de oro: Phi, la divina proporción

24
Jun
09

Descarga >>> Putumayo presenta: París

Portada del disco realizada en estilo naif por Nicola Heindl

Portada del disco realizada en estilo naif por Nicola Heindl

Al principio despreciaba los compilados y concebía al disco como una entidad supraterrenal que debía ser escuchada de principio a fin sin fisuras, una obra que a la vez se enmarcaba en una discografía, un universo aún más amplio que también debía ser explorado en su totalidad. De esa manera, pensaba, se llegaba al conocimiento de un corpus artístico que se acercaba mejor a una visión más objetiva y profunda de la música en cuestión. Si bien esto es cierto, porque de lo contrario nos encontramos con un tema, un recorte, que puede ser lo que se llama “hit” o no, ahora disfruto de una actitud un tanto más distendida y no tan crítica gracias a compilados como el que les traigo a continuación.

La selección hecha por Putumayo World Music (una compañía creada en 1993 con el fin de difundir música de diversas partes del mundo) agrupa 12 temas que, en general, se enmarcan en el movimiento conocido como “Nouvelle Scène”. Este estilo contemporáneo incluye un creciente número de artistas inspirados en  la vieja “Chanson”, matizada con jazz, pop, reggae y bossa nova.

Sin duda vale la pena confiar en el lema de la compañía que asegura que sus discos están “¡garantizados para hacerte sentir bien!”.

Temas:

1. Au Café de La Paix – Fersen, Thomas

2. Samba de Mon Coeur Qui Bat – Biolay, Benjamin

3. Dites Moi Tu – Rollat, Fred

4. Quelqu’un M’A Dit – Bruni, Carla

5. Je Reste au Lit – Parisot, Pascal

6. Jardin d’Hiver – Biolay, Benjamin

7. Serre-Moi – Mali, Christophe

8. Lettre a P… – DuBerry, Belle

9. L’ Ongle – Defever, Elodie Chr

10. Ta P’tite Flamme – Amelie Les Crayons

11. Les Pages – Myrtille

12. Carpe Diem – Aldebert

Descargar:

http://www.megaupload.com/?d=I7I72PAJ

24
Jun
09

¡Arriba Hazaña!, por A. F.

Afiche de la pelçicula

Afiche de la película

En España, por mucho tiempo, la oligarquía y la monarquía se ocuparon de sostener el “orden” que los favorecía; la Iglesia y el Ejército serían dos de sus herramientas. Del ejército emergería un personaje conocido: Francisco Franco. En cuanto a la Iglesia, en España siguió siendo, ya en el siglo XX y a diferencia del resto del mundo, un factor de influencia espiritual y temporal. En ese juego de fuerzas la religión sumaría a la educación. Ejercito, religión y educación serían partes de un Estado conservador que se oponía a todo intento democrático. A pesar de ello el intento lo haría Manuel Azaña, un fervoroso defensor del ideal republicano.

En su niñez y adolescencia Manuel Azaña estudió en colegios católicos, lo que no impediría que surja en él un firme anticlericalismo, plasmado más adelante en su novela “El jardín de los frailes”. Azaña pretendía una República equilibrada y moderna, lo que implicaba llevar adelante algunas reformas no demasiado fáciles de concretar.  Un objetivo era, obviamente, la separación de la Iglesia y el Estado que (también obviamente) se encontraría con la oposición de sectores conservadores. Tendría su oportunidad como presidente de la Segunda República pero nada menos que durante la Guerra Civil Española, desde 1936 a 1939. El final ya es conocido: los intentos democráticos llegan a su fin y una férrea dictadura ocupa el lugar. El franquismo permanecería en el poder hasta 1975; un largo periodo sustentado en un autoritarismo conservador de elementos tradicionales.

“¡Arriba Hazaña!”, de 1977, es parte de un desahogo artístico que, libre de las ataduras que imponía el franquismo, ahora puede representar (en este caso mediante el cine) todo lo que antes no. Como ya se advertirá por todo lo dicho, el film se desarrolla en un colegio religioso durante el franquismo. Algunos alumnos de esa institución empezarán a rebelarse contra la opresión de las autoridades hasta convencer y encaminar a casi la totalidad de sus compañeros. La rebelión llegará a tal punto que las autoridades no tendrán más remedio que aceptar las peticiones de los alumnos. Pero entremos en detalles.

En el comienzo se escucha un pitido que pone fin al “desorden” del patio y lo convierte rápidamente en filas perfectamente “ordenadas”; otro da comienzo al himno del colegio. Más adelante vemos como los alumnos se paran a un lado de la cama con dos aplausos y luego otros dos dan comienzo a la oración previa al sueño. Queda claro de esa manera que las reglas son así y no cabe posibilidad de dialogo; la orden debe ser cumplida de forma automática y sin cuestionamientos. Es así como, una ves construido el poder y apoyado en sus instituciones, se permite moldear la realidad mediante simples órdenes que, en este marco, se vuelven naturales, parte del “mundo” y sus códigos.

Rápidamente aparece el elemento que amenazará a esos códigos, al “orden”: un libro de Manuel Azaña. El objetivo queda claro: “antes de que el mal se propague demasiado es mejor que lo cortemos de raíz”. Manuel Azaña es el mal, un político ateo, un fantasma que trae el germen de la subversión y que desempolva aquella Republica que parecía olvidada. Tal como el autoritarismo, el Hermano Ramón utilizará el miedo para intimidar y buscar reprimir el peligro. Lo hará evocando la condenación eterna, nada menos que la eternidad, tratando de amedrentar el alma para que ésta abdique ante Dios. Así, el poder de Dios es utilizado para fines temporales, no espirituales. El Hermano da su discurso: “La condenación eterna, la eternidad ¿Ustedes saben lo que es la eternidad? Imagínense… imagínense una base de hierro de acero como este colegio; que digo como este colegio, como diez colegios como este; sólida, maciza, enorme. Imagínense que un pequeño gorrión rozara cada un millón de años, que digo un millón, un millón de millones de años, rozara con su ala esa maza inmensa; habría una pequeña, una casi inexistente erosión. Llegaría un momento en que la masa de hierro desaparecería. ¿Calculan cuantos años podrían haber pasado? Pues todavía no habría empezado la eternidad”.

(Digresión: Bastante elocuente y pedagógico el hermano… Después de hacernos una idea sobre la eternidad ¿Quién se atreve a desearla? Sea infierno o paraíso no gracias…)

Todas las energías se enfocan hacia el mismo objetivo. En ese afán por mantener el estado de las cosas es que el régimen pretende ser omnipresente y estar en cada rincón y detalle. El peligro que amenaza la estabilidad puede ser traído desde afuera, como la carta de amor que recibe el alumno Lamberto y que intenta conectar los dos mundos. Nada de eso debe filtrarse. El muro debe  seguir en pie, separando, limitando y conteniendo. Esta es la situación de Lamberto con el Director:

- El Director: Esa carta debe ser contestación a una carta que te han entregado hoy en las filas.

- Lamberto: A mi no me han entregado nada.

- El Director: Lamberto… que Dios esta en todas partes…

- Lamberto: El que esta en todas partes es usted con esos prismáticos.

El destino de Lamberto por insurrecto: el encierro. La solución: quemar una sotana para ser rescatado del humo asfixiante. Estos sacrilegios son frecuentes a lo largo del film. Para que haya cambio primero deben ser destruidos los viejos pilares que sostienen el sistema; atacar la tradición que inmoviliza la realidad. En éste sentido es que aparecerán misteriosos objetos depositados en la cama de un alumno, que será siempre el mismo chico, el más aplicado (a la tradición). Primero un serpentín robado del laboratorio del colegio; luego el pajarillo del Hermano Ramón crucificado; y finalmente un cariz con ostias de papel y Coca Cola derramada en lugar de vino. Puede interpretarse aquí al serpentín como símbolo de la ciencia, de la modernidad opuesta al pasado teocentrista. Como consecuencia, la sangre de cristo comienza a desvalorizarse y a transfundirse, dejando lugar a nuevos objetos de rito, nuevos líquidos más representativos de los tiempos modernos; como la Coca Cola.

Por todo la religión se siente amenazada. En el laboratorio, el Hermano encargado de dar las clases responde ante los cuestionamientos de los alumnos acerca de la teoría de Darwin: “Ese sujeto decía que venimos del mono, y del mono vendría él”.

Es conocida la teoría que culpa al Estado de mantener en la ignorancia al pueblo. En la educación religiosa la ignorancia es condición sine qua non del “orden”. Manuel Azaña decía en su novela “El jardín de los frailes”: “Adquiríamos un extracto del saber; resumido en conclusiones edificantes; los frailes las obtenían manipulando el archivo de las cosas que ignorábamos y siempre habríamos de ignorar; no éramos llamados a saberlas. Alicortar la ambición intelectual parecía el supuesto de los estudios”.

Pero la educación religiosa lleva en su interior la contradicción de tener que enseñar y ocultar a la vez. Las estrategias utilizadas en el colegio empiezan a debilitarse. Las explicaciones ofrecidas por los cuestionamientos sobre Darwin no son muy académicas y los alumnos se ríen de ellas. Las amenazas de condenación eterna ya no intimidan. Poco a poco todo se ira cayendo y en los pasillos sonarán petardos acompañados del grito “¡Arriba Hazaña!”.

La situación llega a extremos inesperados: los alumnos se amotinan en un salón para reclamar por mejores condiciones y cantan victoriosos el himno del colegio que ha sido deformado expresando, ahora sí, lo que en verdad sienten por esa institución. Se organizan a modo de asamblea eligiendo representantes para hablar en nombre de la mayoría. Pero una traición hará que fracasen y los representantes que habían sido los más agitadores serán expulsados. Pero la rebelión no cesará.

Finalmente será necesario un mediador que actuará entre la tiranía y la democracia. Esa tiranía ya no puede sostener la situación que es de pura anarquía. El mediador termina de organizar lo que ya se había empezado a gestar: un sistema de representación democrática. Los resultados son óptimos: en breve tiempo los alumnos consiguen los primeros cambios. En adelante pueden dormir cuarenta minutos más por la mañana y acostarse treinta minutos más tarde por la noche; podrán jugar al ping-pong, mirar televisión y fumar.

En cuanto a los expulsados uno de los delegados propone que antes de aceptar todos esos nuevos beneficios se lleve adelante una huelga de hambre para lograr que se reincorporen, porque también gracias a ellos pudieron conseguirse esos avances. Pero la mayoría se opone; el sistema democrático cumple con sus reglas. Hambre y sacrificio no suenan bien. Ya demasiadas penurias se han pasado y es hora de disfrutar los nuevos tiempos, olvidar el pasado y con el los ideales: el precio del consenso será el olvido. La última escena muestra a los únicos dos alumnos que proponían la vuelta de los expulsados; se los ve y no se los escucha; el himno que ya ha vuelto a su versión tradicional tapa su discusión.

Queda claro que la religión y la educación, como herramientas de poder entre otras, fueron funcionales al sostenimiento del régimen franquista, y este caso bien podría ser el de un colegio durante esa dictadura. Pero también queda claro que la película es una metáfora de ese convulsionado momento en España que fue la transición de la dictadura a la democracia. Es así como en forma metonímica podría sustituirse cada pieza del colegio por su contraparte en aquella realidad española. Por ejemplo: las luchas de los alumnos por la de los obreros; el proceso que termina con las autoridades opresivas del colegio por el que lo hace con la dictadura en España; el mediador por el rey Juan Carlos I; el olvido de los expulsados por el olvido histórico, el olvido de los hechos, de la represión y de sus víctimas.

Por último hay una reflexión más. Puede verse en la película cómo los conflictos que surgen se intentan solucionar mediante dos posturas antagónicas. Por un lado esta el Hermano Ramón que pone mano dura al asunto y castiga a los alumnos, dejándolos sin dormir toda la noche en el salón de clases, esperando de esta forma que el culpable de los atentados se entregue (hablamos de un momento de la película en el que los responsables de la situación eran unos pocos). Todos se quejan pero la lógica del Hermano Ramón no piensa ceder: “Es preferible que paguen todos los inocentes a que el culpable se quede sin castigo”. Por su parte el Director llevará adelante una investigación con un poco más de “tacto” tratando de encontrar al culpable. Ahora bien, de la misma forma que difieren esas dos posturas puede decirse que lo hacen la dictadura y la democracia; los sistemas que están en juego en esta Transición Española. Para una dictadura no importa cuan pocos sean los enemigos internos del país  (si es que los hay), todos los ciudadanos sufrirán el duro autoritarismo. Su lógica es la prevención. El posible crimen o levantamiento es castigado a priori a través de la limitación de las libertades y de la diseminación de miedo. Es así como el sistema reprime el peligro que podría atentar contra el “orden” sin darle la posibilidad de que se desarrolle. En cambio, el sistema democrático permite que la intención llegue a plasmarse en la realidad; luego actuará buscando al responsable y castigándolo. Podría decirse que la dictadura deduce en un plano de realidad factible o imaginario, mientras que la democracia induce en otro distinto, de realidad fáctica. Pero hay un detalle: el gobierno dictatorial previene pero nadie lo hace sobre él; su poder es ilimitado y por ello perverso.

Ficha

¡Arriba Hazaña!

Dirección: José María Gutiérrez Santos

Guión: José María Gutiérrez y José Samano

sobre la novela El infierno y la brisa de

José María Vaz de Soto.

Fotografía: Magín Torruella

Música: Luis Eduardo Aute

Montaje: Rosa G. Salgado

Intérpretes: Fernando Fernán Gómez, Héctor Alterio, José Sacristán, Rafael Palmedo, Gabriel Llopart, José Cerro, Ramón Reparaz, Luis Ciges, José Franco, Ángel Álvarez,

Manuel Guitián, Antonio Orengo, Andrés Isbert.

Año: 1977

País: España

Duración: 94 minutos